El texto narra la experiencia impactante de encontrarse con un individuo poliomielítico en el metro de París y reflexiona sobre las reacciones de la sociedad hacia la discapacidad. Explora el concepto de piedad, tanto desde la compasión como desde el desprecio, y establece un paralelo con otras formas de sufrimiento, como la enfermedad y la persecución por la defensa de los derechos humanos. Se destaca la necesidad de solidaridad y la lucha por un mundo más humano.