La carta expresa la comunión de la Iglesia en la fase preparatoria del Sínodo, mientras todos, Pastores,Ministros, Religiosos, Laicos, a nivel diocesano y parroquial, en los
Movimientos y en las Asociaciones, en los Consejos pastorales y en cualquier
otro « espacio », se encuentran unidos meditando las mismas palabras
y orando por la misma intención. Esta es, por otra pafte, la finalidad
de la publicación del documento: favorecer una ulterior aportación
de reflexión, de atención y de estudio y, sobre todo, de apoyo, mediante
la oración y el anuncio, Pastores y responsables de la catequesis
tienen a su disposición el instrumento indispensable de la palabra para
formar las conciencias en la preparación del Sínodo.
El documento indica que en la Asamblea Sinodal, los Padres dedicarán sus trabajos
a la vocación y misión de los Laicos, entre los cuales los jóvenes ocupan
un puesto singular por las energías que brotan de la esperanza que hay en ellos, como ha recordado a toda la Comunidad eclesial la reciente Jornada de la Juventud, que este año (1987) se ha celebrado en Buenos Aires.