El presente informe indica las sugerencias y recomendaciones a partir de una eclesiología de Pueblo de Dios, donde todos y cada uno de los miembros del Pueblo de Dios son sujetos activos y agentes de la misión evangelizadora de la Iglesia, cada cual según su estado y carisma.
Resaltan las siguientes características que debe tener y/o desarrollar el laico:
- debe entender la primacía del sujeto dobre las estructuras
- poseer un instinto certero de la fe
- asumir un sentido de pertenencia a la Iglesia
- deben superar los límites de la territorialidad
- tener juicio histórico
- formación integradora; síntesis cuerpo y alma.
Este informe concluyente del Grupo de Trabajo I, aporta adicionalmente la siguiente reflexión:
la necesidad del laico de desarrollar una visión de la cultura que relativise los conceptos iluministas y racionalistas que reducen la cultura a los instrumentos científicos y tecnológicos y/o la encierran en los ámbitos académicos. Según esto, es importante comprender que los pueblos son los portadores de cultura y en ellos los sectores populares son los que la conservan,
recrean y transmiten con mayor pureza.